partenecia

17.4.06

Prefiero leer a un escritor mediocre que convierta frases con los grumos de una bechamel, y durante los dos próximos siglos intentaré encariñarme con algo, ademas de enjabonarme la entrepierna cada 24 horas. Mientras seguiré doblando esquinas, tantas como fajos de servilletas de papel me esperan por los bares.
No hay muertos, ni molientes y durmientes que mientan. No se admiten condolencias, ni escuchas de respiraciones. No soy el vecino de la celda de los incomunicados, ni soy confesado de curas, no tengo dientes para roer cuchifritos, ni ventanas por las que entren angustias. No estoy hablando, nadie me debe nada, ni tan siquiera el de hacerse notar.
Esto es una feliz expiración, con una última frase escrita:
"...Clic y desconecto...me aburre "la blogsfera", el talento ni tan siquiera se indignará, fue un placer como siempre..."